sábado, 14 de julio de 2012

Preludios

Y me cuelgo del cuello de un bolero, de una vela y la brisa veraniega que se escapa de la lluvia. Es verano, llueve y es verano; hace mal tiempo y es verano... Sí, verano. 

La ciudad despierta con el perfume de los turistas, con las risas de la gente, con las chanclas llenas de arena por la caminata en la playa, con resacas infinitas. Se despiertan las ganas y las horas mueren atropelladas por una agenda cargada de planes altamente variables. Calles llenas de gente que se mezcla, que sonríe, que tropiezan, que saludan, que se aprovechan de los rayos de sol que se escapan de vez en vez por entre las nubes. 

Me encanta SanSe, me gusta el verano, el verano de SanSe.