viernes, 27 de abril de 2012

Enséñame tu alma

Y mientras la lluvia caía me regalaste el suspiro profundo que escondía tu corazón. Me diste tu verbo y tu horizonte, escribiste en mi alma un sentimiento que se oculta tras tu inmensa armadura. Te descubriste por un instante, lo vi en tus ojos, lo sentí en tu piel, y en ese instante ya no fuimos ni tú ni yo, fuimos nosotros. Y a la luz del fuego tenue dibujaste una silueta de hierro y la forjaste en mera máscara, era el escondite del que sufre en silencio y la guarida de los que aman y callan. 

Escondámonos del silencio
La lluvia de la calle no ensució tu rostro, ni humedeció tu pelo. Me dijiste, con miedo, mucho miedo: "Me importas, no sabes cuánto me importas."

sábado, 14 de abril de 2012

Metamorfosis

Y escucho "Yellow Card" y me acuerdo de tu voz, de tu mirada, de tu sonrisa y del verso que recita tu rostro. Suena una canción tras otra, y en mi retina, una tras otra acuden instantáneas cosechadas por el tiempo que paso junto a ti. Y podría morir ahora, podría desaparecer, desvanecerme, o simplemente ser efervescente cual aspirina en contacto con el agua, tus recuerdos son mi secreto mejor guardado. 
Burdeos

Y podría pasarme horas acariciando las hebras de tu pelo fino y dorado, o perdiéndome en el acertijo de tu ojos, que no completan el matiz entre lo azul y lo verde, que no tienen horizontes, ni principios ni fin. O quizás, podría considerar la opción de recorrer con un dedo el gracioso perfil de tu nariz mientras sonrío y te hago sonreír. No sé, hay un sinfín de caricias en el aire,  palabras que sólo las miradas entienden, sonrisas ensortijadas, hay una piel y un tacto, dos personas y una acción. Hay mucho, demasiado. 

Te vas y me quedo pululando. Te vas y soy mariposa.