Y
si, se trata de huir cada día de este círculo que se hace cada vez
más pequeño, más brutal e inquietante. Se trata de saltarse alguna
vez esas absurdas y normalmente idiotizadas normas que han sido
interiorizadas como rutina. Se trata de no ser siempre la misma cara
de la moneda.
Pregúntate
a menudo el por qué de estar en esta vida, pregúntate a menudo cuál
es tu condición principal como ser humano, pregúntate a menudo
dónde y quién establece el límite entre el bien y el mal.
Nuestra
esencia se basa en la subsistencia. Somos animales urbanos. Nos
saciamos buscando en lo material llenar ese vació que no hemos
conseguido completar. ¿Cómo lo llamo? Pobreza de espíritu. El
hombre, de espíritu, es pobre, es miserable, es cruel, es un primate
con un ligero barniz de domesticación. Y nuestro ego, fortalecido
por esa pobreza existencial que se alimenta del marketing, prevalece
ante el yo, y le da riendas al egoísmo para que actúe a su antojo.
Entre nosotros aún se percibe y se fundamenta la hostilidad que nace
de la "Ley del más fuerte"; somos pura competencia, somos
una lucha constante. Luchamos contra el resto, y luchamos además en
nuestra propia contra. Cada mañana encontramos miles de batallas
nuevas que librar, y llámese batalla cualquier barrera, obstáculo,
impedimento, oposición y litigio.
¿Y
por qué cuento todo esto? Porque estoy en la biblio, viendo como mes
tras mes, las mismas caras nos sentamos en los mismos sitios, nos
ensimismamos en el espesor de las letras y números, en el agraciado
espacio que compartimos durante horas nos envolvemos de una nube de
lápices y bolígrafos y nos ausentamos del mundo. Y nada cambia,
siempre los mismos gestos, la misma cara, la misma apariencia, la
misma acción. Somos rutina, acompañada de gracia urbana. Somos
aledaños y adyacentes en tiempo y espacio. Somos las partículas de
un universo que no conocemos, porque ignoramos tanto como granos de
arena hay en cada playa del mundo. Y aún así, creemos ser lo más
importante y valioso que existe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario